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Pathogenicity of West Nile Virus for Turkeys

D. E. Swayne, J. R. Beck and Sherif Zaki
Avian Diseases
Vol. 44, No. 4 (Oct. - Dec., 2000), pp. 932-937
DOI: 10.2307/1593067
Stable URL: http://www.jstor.org/stable/1593067
Page Count: 6
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Pathogenicity of West Nile Virus for Turkeys
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Abstract

In the fall of 1999, West Nile virus (WNV) was isolated during an outbreak of neurologic disease in humans, horses, and wild and zoological birds in New York, Connecticut, and New Jersey. Turkeys could potentially be a large reservoir for WNV because of the high-density turkey farming and the presence of large wild turkey populations in the eastern seaboard of the United States. Little is known about the pathogenicity of WNV in domestic or wild turkeys. Specific-pathogen-free 3-wk-old turkeys were inoculated subcutaneously with 103.3 mean tissue culture infective doses of a WNV strain isolated from the index case in a New York crow. No clinical signs were observed in the turkeys over the 21 days of the experiment. One turkey died abruptly at 8 days postinoculation (DPI). Many turkeys developed viremia between 2 and 10 DPI, but the average level of virus was very low, less than needed to efficiently infect mosquitos. Low levels of WNV were detected in feces on 4 and 7 DPI, but no virus was isolated from oropharyngeal swabs. WNV was not transmitted from WNV-inoculated to contact-exposed turkeys. All WNV-inoculated poults seroconverted on 7 DPI. In the turkey that died, WNV was not isolated from intestine, myocardium, brain, kidney, or cloacal and oropharyngeal swabs, but sparse viral antigen was demonstrated by immunohistochemistry in the heart and spleen. Turkeys in contact with WNV-inoculated turkeys and sham-inoculated controls lacked WNV specific antibodies, and WNV was not isolated from plasma and cloacal and oropharyngeal swabs. These data suggest that WNV lacks the potential to be a major new disease of turkeys and that turkeys will not be a significant amplifying host for infecting mosquitos. /// En el Otoño del año 1999, se aisló el virus del oeste del Nilo durante el brote de una enfermedad neurológica en humanos, caballos y aves de zoológico y silvestres en los Estados de Nueva York, Connecticut y Nueva Jersey. Los pavos pueden ser potencialmente un gran reservorio para el virus del Oeste del Nilo debido a las altas densidades en las explotaciones de pavos y a la presencia de una alta población de pavos salvajes en la costa Oriental de los Estados Unidos. Se sabe muy poco acerca de la patogenicidad del virus del Oeste del Nilo en pavos domésticos o silvestres. Se inocularon por la via subcutánea pavos libres de patógenos específicos de tres semanas de edad, con una dosis infectante media para cultivo celular de 103.3 de una cepa del virus del Oeste del Nilo aislada de un cuervo en el estado de Nueva York. No se observaron signos clínicos en los pavos durante los 21 días del experimento. Un pavo murió repentinamente a los 8 días después de la inoculación. Muchos pavos desarrollaron viremia entre los 2 y 10 días después de la inoculación, pero el nivel promedio del virus fue muy bajo, menor que el necesario para infectar mosquitos eficientemente. Se detectaron niveles bajos del virus del Oeste del Nilo en las heces a los 4 y 7 días después de la inoculación, pero no se aisló virus de los hisopos orofaríngeos. El virus del Oeste del Nilo no fue transmitido de los pavos inoculados a los pavos puestos en contacto. Todos los pavitos inoculados mostraron anticuerpos a los 7 días después de la inoculación. No se aisló el virus a partir de muestras de intestino, miocardio, cerebro, riñón o hisopos cloacales y orofaringeos tomados del pavo que murió repentinamente, pero mediante la immunohistoquímica se demostraron pequeñas cantidades de antígeno en el corazón y bazo. Los pavos en contacto con los pavos inoculados con el virus y los controles no inoculados no mostraron anticuerpos específicos contra el virus del Oeste del Nilo, y este no se aisló del plasma ni de los hisopos cloacales y orofaríngeos. Estos datos sugieren que el virus del Oeste del Nilo no tiene el potencial para ser una enfermedad importante en pavos y que los pavos no son un huésped amplificador significante para infectar mosquitos.

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